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IA como herramienta de marketing

Inteligencia artificial para creadores

Por Rodrigo Álvarez. Imagen generada con IA (Google Gemini).

Persona trabajando en una laptop analizando esquemas de estrategia de contenidos, concepto de inteligencia artificial como copiloto estratégico.
Desde hace varios años hay una frase que atormenta a millones de seres humanos: la inteligencia artificial nos dejará sin trabajo; sin embargo, la realidad —de acuerdo con especialistas— es que quien sepa usar la IA será quien dominará el mercado.
Lo cierto es que estamos en un punto de inflexión que marcará un antes y un después en la historia de la humanidad y que a partir de ahora mucho de lo que conocemos cambiará para siempre, sin que eso signifique que todo sea malo y apocalíptico. Aun así el debate entre los que piensan que la IA mató la creatividad y los que creen que el prompt adecuado basta para hacer la estrategia de su negocio está más encendido que nunca; aunque la realidad, como siempre, está en el medio.
La inteligencia artificial es una gran herramienta de análisis, de cálculo, para automatizar procesos, obtener ideas, crear y un sin fin de otras tareas, sin embargo, necesita de nuestra dirección y supervisión para obtener los resultados que necesitamos, por eso es clave que comencemos a verla como un copiloto estratégico y no como una amenaza.

IA para Creatividad y Estrategia

Lo peor que le puede pasar a un creativo es la fatiga mental; esa sensación de estar atorado, sin ideas, sin una salida para comenzar o con ese sentimiento de que nada nos parece suficientemente bueno ni siquiera para empezar.
Usar las herramientas de inteligencia artificial como sparring nos puede ayudar en esos momentos. Un prompt que genere una lluvia de ideas, puede ser esa chispa que encienda la mente y deje el letargo que produce el cansancio.

Lluvia de ideas

ChatGPT, Gemini o Claude pueden ser una fuente inagotable de ideas creativas que son maravillosas para comenzar a crear. Basta con pedirle a una de estas herramientas 20 ángulos diferentes para el tema que estés trabajando para obtener material base. Es posible que 15 no te parezcan buenas ideas, que dos sean pasables, dos aceptables y una brillante, lo importante es que a partir de esos 20 bullets tu mente tendrá suficiente para arrancar y encontrar el ideal.

Reta tu trabajo

Si crees que tu estrategia es perfecta o que tus ejecuciones te traerán los resultados que estás esperando, pídele a la IA que actúe como tu cliente más difícil y encuentre los huecos y las cosas de tu plan que puedes mejorar.
Esta es una forma muy sencilla y barata de someter tu trabajo y hacer las correcciones que necesites antes de ponerlo a prueba en el mundo real.
Prompt sugerido: “Actúa como un gerente de marketing escéptico y dime 3 razones por las que rechazarías esta propuesta”.

Estructurar tu contenido

A veces tenemos demasiado trabajo o estamos un poco saturados, es en esos momentos cuando la IA puede ayudarte y ahorrar tiempo. Una vez realizado el copy, el guion o el reporte, las herramientas pueden ayudar a dar estructura y coherencia al escrito. Una vez hecha la revisión, solo debes mejorar el estilo y el tono.

Optimización y ahorro de tiempo

Para la mayoría de los profesionistas la falta de tiempo es uno de sus mayores dolores. La IA proporciona herramientas que ayudan a solucionar ese problema y permiten aumentar la productividad.
Un ejemplo de optimización es el repurposing o reciclaje de contenidos. Hacer una entrada de blog puede tomar muchas horas, pero un prompt nos las puede ahorrar, ya sea ayudando a crear un borrador, investigar o hacer piezas para publicar en diferentes redes, a partir de una entrada o de un artículo que ya esté hecho.

Análisis de datos

Con un solo prompt: “analiza el sentimiento de estos comentarios y dime cuáles son las 3 quejas principales de los usuarios”, puedes encontrar los puntos más importantes de un reporte de 50 cuartillas y ahorrarte un par de horas de trabajo, que puedes aprovechar para buscar las soluciones a las problemáticas que te está señalando el documento.
Puedes también trabajar con reportes de datos que sean muy complejos y lleven mucho tiempo de análisis, hojas de Excel, etc. Incluso, se puede pedir que se hagan comprobaciones de análisis que se hayan realizado para verificar que no se pierda ningún dato relevante.

Ética y transparencia

Adjudicarse la creación de un trabajo que no se ha realizado no solo es ilegal sino profundamente antiético, en ese sentido, pedir a una herramienta de IA que haga un contenido por ti, aun cuando estés pagando la herramienta, no te da derecho —éticamente hablando— de ponerle tu nombre y reclamar su autoría.
Usar inteligencia artificial como herramienta es lo más común y no tiene absolutamente nada de malo el darle su crédito; lo malo sería usarla y no decirlo.
Las mejores prácticas te obligan a dar crédito cuando sea necesario. No estamos hablando de mencionar en cada post que nos apoyamos en IA para realizarlo, pero sí podemos, por ejemplo, aclarar en nuestro sitio web o en la información de nuestras cuentas de RRSS que usamos inteligencia artificial para generar contenido.
Aunque en la mayoría de las legislaciones actuales el contenido generado por IA no tiene propiedad intelectual, es importante dar transparencia y certeza a nuestros lectores, ya que de lo contrario lo que está en riesgo es nuestra reputación como creadores, autores o estrategas.

Trust but verify

Las herramientas de inteligencia artificial son maravillosas, pero no infalibles. Nunca entregues o publiques un documento generado por IA sin antes haber revisado a profundidad el contenido y los datos.
La IA genera muy buenas ideas y textos tan buenos que los hacen difícil de distinguir si los hizo un humano o un robot si no son sometidos a herramientas específicas de revisión, sin embargo, puede haber errores garrafales que pueden arruinar la reputación, la estrategia o el negocio.
El factor humano sigue siendo importantísimo, el instinto que se desarrolla con el tiempo y la experiencia no es algo que las máquinas poseen, por lo que no debes delegarle a la IA la estrategia de tu campaña o negocio, sin antes revisarlo y modificar lo que sea necesario.

Lo que la propia IA sabe que no puede hacer

Al preguntarle a Gemini qué no es capaz de hacer, en términos de contenido, su respuesta fue contundente:
La IA es excelente procesando información, pero es terrible sintiendo la vida.
Puede escribir un poema sobre el amor, pero nunca se ha enamorado.
Puede describir el sabor del café, pero nunca lo ha probado.
Esa “experiencia de vida”, la empatía y el criterio editorial, son irremplazables.
La herramienta te da opciones, pero el humano toma las decisiones. La IA te ayuda a llegar más rápido, pero tú decides a dónde vas.

Dejar de ver a la IA como una amenaza y usarla como herramienta es, parafraseando a Steve Jobs, permitir que sea una bicicleta para la mente, es decir, un instrumento que ayuda a ir más rápido y más lejos con el mismo esfuerzo.
El éxito no es tratar de ser mejor o saber más que el robot, sino saber hacer las preguntas correctas y dar las instrucciones precisas.